lunes, septiembre 14, 2009

¿ESTÁS REALMENTE LISTO PARA VENCER?

Mientras buscaba artículos en los periódicos para continuar publicando entré a páginas en las cuales los Adventistas del Séptimo Día son altamente criticados. Primero, por nuestras creencias, principalmente la del Sábado, el estado de los muertos, sobre el único que tiene perdón para perdonar pecados y interceder por nosotros ante el Padre y sobre el espíritu de profecía. Por un momento me entró un sentido de temor al ver los ataques porque pude imaginar un poco lo que será la gran tribulación. Cuando nuestras fuerzas se acaben, cuando seamos culpados de ser la causa de los “castigos de Dios” que están cayendo sobre el mundo, cuándo nuestras creencias y doctrinas sean atacadas, ¿podremos mantenernos en pie? ¿Tenemos una relación suficientemente estrecha con Jesús y un conocimiento profundo de las escrituras para resistir? Estoy muy preocupado por la condición actual en la que nos encontramos. El enemigo nos ha cegado, nos ha distraído, ha ocupado nuestro tiempo con tantas cosas que nuestra relación con Dios se ha descuidado. Quiero dejar muy en claro que nadie podrá mantenerse en pie sin el Poder de Jesús actuando por medio del Espíritu Santo en nosotros. Me consuelo en pensar que el Espíritu Santo nos va a utilizar y será el que ponga las palabras en nuestras bocas cuando tengamos que compadecer ante los tribunales para defender la verdad. Pero para la mayoría de nosotros que nos encontramos en lugares en la cual no hemos enfrentado mayores luchas no entendamos realmente lo que será el tiempo de angustia.

El Conflicto de Los Siglos menciona:
El "tiempo de angustia, cual nunca fue después que hubo gente" se iniciará pronto; y para entonces necesitaremos tener una experiencia que hoy por hoy no poseemos y que muchos no pueden lograr debido a su indolencia. Sucede muchas veces que los peligros que se esperan no resultan tan grandes como uno se los había imaginado; pero éste no es el caso respecto de la crisis que nos espera. La imaginación más fecunda no alcanza a darse cuenta de la magnitud de tan dolorosa prueba. En aquel tiempo de tribulación, cada alma deberá sostenerse por sí sola ante Dios. "Si Noé, Daniel y Job estuvieren" en el país, "¡vivo yo! dice Jehová el Señor, que ni a hijo ni a hija podrán ellos librar por su justicia; tan sólo a sus propias almas librarán." Ezequiel 14:20.
Conforme va revistiendo la oposición un carácter más violento, los siervos de Dios se ponen de nuevo perplejos, pues les parece que son ellos mismos los que han precipitado la crisis; pero su conciencia y la Palabra de Dios les dan la seguridad de estar en lo justo; y aunque sigan las pruebas se sienten robustecidos para sufrirlas. La lucha se encona más y más, pero la fe y el valor de ellos aumentan con el peligro. Este es el testimonio que dan: "No nos atrevemos a alterar la Palabra de Dios dividiendo Su santa ley, llamando parte de ella esencial y parte de ella no esencial, para obtener el favor del mundo. El Señor a quien servimos puede librarnos. Cristo venció los poderes, del mundo; ¿y nos atemorizaría un mundo ya vencido?"
No consultaron sus intereses temporales ni miraron por su reputación o sus vidas. Sin embargo, cuando la tempestad de la oposición y del vituperio estalle sobre ellos, algunos, consternados, estarán listos para exclamar: "Si hubiésemos previsto las consecuencias de nuestras palabras, habríamos callado." Estarán rodeados de dificultades. Satanás los asaltará con terribles tentaciones. La obra que habrán emprendido parecerá exceder en mucho sus capacidades. Los amenazará la destrucción. El entusiasmo que les animara se desvanecerá; sin embargo no podrán retroceder. Y entonces, sintiendo su completa incapacidad, se dirigirán al Todopoderoso en demanda de auxilio. Recordarán que las palabras que hablaron no eran las suyas propias, sino las de Aquel que les ordenara dar la amonestación al mundo. Dios había puesto la verdad en sus corazones, y ellos, por su parte, no pudieron hacer otra cosa que proclamarla.
A los que obedezcan con toda conciencia a la Palabra de Dios se les tratará como rebeldes. Cegados por Satanás, padres y madres habrá que serán duros y severos para con sus hijos creyentes; los patrones o patronas oprimirán a los criados que observen los mandamientos. Los lazos del cariño se aflojarán; se desheredará y se expulsará de la casa a los hijos. Se cumplirán a la letra las palabras de Pablo: "Todos los que quieren vivir píamente en Cristo Jesús, padecerán persecución." 2 Timoteo 3:12. Cuando los defensores de la verdad se nieguen a honrar el domingo, unos serán echados en la cárcel, otros serán desterrados y otros aún tratados como esclavos. Ante la razón humana todo esto parece ahora imposible; pero a medida que el espíritu refrenador de Dios se retire de los hombres y éstos sean dominados por Satanás, que aborrece los principios divinos, se verán cosas muy extrañas. Muy cruel puede ser el corazón humano cuando no está animado del temor y del amor de Dios.
Los que honran la ley de Dios han sido acusados de atraer los castigos de Dios sobre la tierra, y se los mirará como si fueran causa de las terribles convulsiones de la naturaleza y de las luchas sangrientas entre los hombres, que llenarán la tierra de aflicción.
Te imaginas que te pregunten, ¿No le vas a dar de comer a tu familia porque quieres ir en contra de la voluntad de Dios al adorar en un día falso, los discípulos se reunían el primer día de la semana y más aun quien eres tu, un simple pecador, para que vayas en contra del mundo? O ¿Estás dispuesto a abandonar todo lo que tienes basado en la interpretación de una falsa profetiza que mal interpreto las Escrituras? O ¿Realmente crees que estas en la iglesia verdadera la cual empezó después de una gran chasco? El mundo entero estará en contra nuestra y lo único que nos salvara será Jesús. Por su misericordia los días serán acortados. Nuestra iglesia, nuestros líderes, nuestros profetas y nuestras doctrinas están siendo atacados pero cuando el espíritu refrendador de Dios sea quitado el pecado multiplicara estos ataques hasta tal punto que seremos perseguidos para ser extingidos.
Sólo los que hayan estudiado diligentemente las Escrituras y hayan recibido el amor de la verdad en sus corazones, serán protegidos de los poderosos engaños que cautivarán al mundo. Merced al testimonio bíblico descubrirán al engañador bajo su disfraz. El tiempo de prueba llegará para todos. Por medio de la criba de la tentación se reconocerá a los verdaderos cristianos. ¿Se sienten los hijos de Dios actualmente bastante firmes en la Palabra divina para no ceder al testimonio de sus sentidos? ¿Se atendrán ellos en semejante crisis a la Biblia y a la Biblia sola? Si ello le resulta posible, Satanás les impedirá que logren la preparación necesaria para estar firmes en aquel día. Dispondrá las cosas de modo que el camino les esté obstruido; los aturdirá con bienes terrenales, les hará llevar una carga pesada y abrumadora para que sus corazones se sientan recargados con los cuidados de esta vida y que el día de la prueba los sorprenda como ladrón.
Mientras Satanás trata de acabar con esta clase de personas, Dios enviará sus ángeles para consolarlas y protegerlas en el tiempo de peligro. Los asaltos de Satanás son feroces y resueltos, sus engaños terribles, pero el ojo de Dios descansa sobre Su pueblo y Su oído escucha su súplica. Su aflicción es grande, las llamas del horno parecen estar a punto de consumirlos; pero el Refinador los sacará como oro purificado por el fuego. El amor de Dios para con sus hijos durante el período de su prueba más dura es tan grande y tan tierno como en los días de su mayor prosperidad; pero necesitan pasar por el horno de fuego; debe consumirse su mundanalidad, para que la imagen de Cristo se refleje perfectamente.
Los tiempos de apuro y angustia que nos esperan requieren una fe capaz de soportar el cansancio, la demora y el hambre una fe que no desmaye a pesar de las pruebas más duras.
Deberíamos aprender ahora a conocer a Dios, poniendo a prueba sus promesas. Los ángeles toman nota de cada oración ferviente y sincera. Sería mejor sacrificar nuestros propios gustos antes que descuidar la comunión con Dios. La mayor pobreza y la más absoluta abnegación, con la aprobación divina, valen más que las riquezas, los honores, las comodidades y amistades sin ella. Debemos darnos tiempo para orar. Si nos dejamos absorber por los intereses mundanos, el Señor puede darnos ese tiempo que necesitamos, quitándonos nuestros ídolos, ya sean éstos oro, casas o tierras feraces.
Nuestro amado Salvador nos invita a que nos unamos a El, a que unamos nuestra flaqueza con Su fortaleza, nuestra ignorancia con Su sabiduría, nuestra indignidad con Sus méritos….El Señor nos está presentando, siempre, no el camino que escogeríamos y que nos parecería más fácil y agradable, sino el verdadero, el que lleva a los fines verdaderos de la vida.
"Jehová es tu guardador: Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal: El guardará tu alma." "Y El te librará del lazo del cazador: de la peste destruidora. Con Sus plumas te cubrirá, y debajo de Sus alas estarás seguro: escudo y adarga es Su verdad. No tendrás temor de espanto nocturno, ni de saeta que vuele de día; ni de pestilencia que ande en oscuridad, ni de mortandad que en medio del día destruya. Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra: mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos. Porque tú has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada." Salmos 121:5-7; 91:3-10.
Sin embargo, por lo que ven los hombres, parecería que los hijos de Dios tuviesen que sellar pronto su destino con su sangre, como lo hicieron los mártires que los precedieron. Ellos mismos empiezan a temer que el Señor los deje perecer en las manos homicidas de sus enemigos. Es un tiempo de terrible agonía. De día y de noche claman a Dios para que los libre. Los malos triunfan y se oye este grito de burla: "¿Dónde esta ahora vuestra fe? ¿Por qué no os libra Dios de nuestras manos si sois verdaderamente Su pueblo?" Pero mientras esos fieles cristianos aguardan, recuerdan que cuando Jesús estaba muriendo en la cruz del Calvario los sacerdotes y príncipes gritaban en tono de mofa: "A otros salvó, a Sí Mismo no puede salvar: si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz y creeremos en El." Mateo 27:42. Como Jacob, todos luchan con Dios. Sus semblantes expresan la agonía de sus almas. Están pálidos, pero no dejan de orar con fervor.
"Porque habrá entonces grande aflicción, cual no fué desde el principio del mundo hasta ahora, ni será. Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados."
Mateo 24:21-22.
"TOCAD trompeta en Sión, y pregonad en mi santo monte: tiemblen todos los moradores de la tierra; porque viene el día de Jehová, porque está cercano. Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra, que sobre los montes se derrama como el alba: un pueblo grande y fuerte: nunca desde el siglo fué semejante, ni después de él será jamás en años de generación en generación." Joel 2:1-2.
Al vencedor le concederé que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono. Apocalipsis 3:21


¡EL SEÑOR VIENE!


*El Conflicto De Los Siglos, Elena G. de White

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