miércoles, enero 09, 2013

Pensamiento Del Día - Enero 2012

Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. Isaías 57:15. 
Cuando un hombre tome en sus propias manos las riendas para conducir e impulsar la obra de Dios, recibirá su paga, porque aquélla se verá afectada por terribles equivocaciones. La razón se anubla, aun frente a la grandeza de la luz, a menos que el instrumento se coloque bajo el yugo de Cristo. Satanás inventará cada día algún plan, cuando piense que puede brindar una mano de ayuda para sembrar sus malezas entre el trigo. El vicio no ha de ser mezclado con la virtud, y debe proclamarse en tono inconfundible, ahora mismo, mientras se está realizando la obra misionera: “Salid de en medio de ellos y apartaos dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré”. 2 Corintios 6:7. Dios está obrando ahora en favor de su pueblo, pero cuántos hay que no distinguen la obra de Dios de una obra extraña.

Descorriendo el velo que oculta la gloria de Dios, se lo ve en su lugar, sublime, santo y elevado, no en un estado de soledad sino rodeado por diez mil veces diez mil y miles de miles de seres santos y felices, todos aguardando llevar un mensaje, cumplir sus órdenes. El cielo entero se halla en comunicación activa con cada parte del universo a través de una variedad de canales; y el Santo está atento, inclinándose desde su trono para escuchar cada sonido que se pronuncia, observando los movimientos de cada influencia terrenal. Allí se ve al Ser más elevado condescendiendo con el más humilde, aprobando o condenando cada acción que se realiza.

Está interesado en los oprimidos y envía mensajeros para ocuparse de la obra relacionada con el Evangelio en beneficio de los seres que han corrompido su mente y sus pensamientos, a fin de conectarlos con la verdad y la justicia. A menos que lleguen a ser rectos, contaminarán a otros. Hay una obra que debe ser hecha en nuestro mundo, pero si el camino del Señor no se sigue con precisión a fin de colocarlos en la senda de la vida mediante la conversión, hay razón para sentirse preocupados de que Satanás se interponga para dominar a los pecadores a quienes nuestras instituciones tratan de ayudar.

Satanás está empeñado en la perdición de las almas por las cuales Cristo murió. En nuestro celo por hacer la obra del Señor, debemos aseguramos de que no estamos caminando delante de Cristo, en lugar de hacerlo detrás de El.—Carta 171, del 9 de enero de 1900, dirigida a Edson y Emma White.

martes, enero 08, 2013

Pensamiento Del Día - Enero 2012

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. Juan 15:5.
Maravillosas oportunidades se abren delante del instrumento humano a fin de que pueda comprender las riquezas insondables de la sabiduría de Dios. En esta obra, que nada menos que el poder divino puede realizar, nada puede perfeccionarse sin la cooperación del instrumento humano. Entonces lo divino y lo humano se combinan, como en la vida del Hijo de Dios... Ningún estímulo se ofrece al rebelde o al presuntuoso. La jactancia vanagloriosa ofende a Dios, pero la confianza que es fruto de un corazón contrito, será bendecida por El...

El cristiano sincero, al aceptar la gracia, siente que su éxito depende enteramente de Cristo. Aquí está la fuente de energía divina. No se esfuerza por presentar méritos propios; no tiene fidelidad para presentar ante el Cielo. Siente su propia debilidad e ineficacia, y está convencido de que su carácter debe ser transformado. La humillación y abnegación revelan que el alma ha contemplado a Cristo. El corazón que fue llevado al arrepentimiento por el Espíritu de Cristo actuará sobre la base de principios. Es participante de la naturaleza divina... En su vida diaria y conversación representará el carácter de Cristo...

¿De qué nos serviría cultivar la altivez de espíritu y orar al mismo tiempo por humildad? ¿Cuál sería el beneficio de buscar ansiosamente la amistad y el aplauso del mundo, y orar al mismo tiempo por los afectos celestiales? ¿Cuál sería el beneficio de tolerar un temperamento apasionado y pronunciar palabras no cristianas, y orar al mismo tiempo por la mansedumbre de Cristo? Esto no es velar en oración. En la carencia de la fe que obra por el amor y purifica el alma yace el secreto de la oración no contestada...

Les digo en el nombre del Señor: si la iglesia se levantara en la fortaleza de Dios para enfrentar sus responsabilidades, consagrando a Dios toda facultad, el Espíritu de Dios sería derramado en rica abundancia. Esta obra será el resultado de la fervorosa cooperación de los instrumentos humanos con los divinos...

Algunos que profesan ser cristianos necesitan una conversión genuina. Desean ser aceptados por Dios y oran ocasionalmente pidiendo serlo. Sin embargo, por su deseo de ganancias, por satisfacer su mundanalidad y egoísmo, por robar a Dios, ellos mismos se alejan de El. La maldición de Dios pende sobre ellos por su egoísmo y sus concupiscencias mundanas. Sus oraciones serán totalmente vanas a menos que cumplan con las condiciones especificadas en la Palabra de Dios.

La experiencia incierta de muchos profesos cristianos -que pecan y se arrepienten y continúan en esa condición espiritual empequeñecida- es el resultado de la mundanalidad y la impiedad en la vida. Se provee la gracia salvadora de Cristo para la vida diaria. Cristo no vino a salvar a los hombres en sus pecados, sino de sus pecados. Los principios de la verdad, albergados en el corazón, santificarán la vida.—Manuscrito 35, del 8 de enero de 1893, “Obra de publicaciones”.*

lunes, enero 07, 2013

Pensamiento Del Día - Enero 2012

Sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Mateo 6:20, 21.
Las especulaciones financieras son trampas de Satanás colocadas para atrapar almas. En todas las transacciones financieras la única salvaguardia del hombre es el amor y el temor de Dios. Se ven en nuestro mundo de hoy las mismas prácticas deshonestas que prevalecieron antes que el diluvio barriera la corrupción moral de la tierra, y que también prevalecieron en Sodoma antes que el fuego proveniente del cielo consumiera a sus malvados habitantes. Satanás embarga las mentes de los hombres con perspectivas ensoñadoras de grandes ganancias; y en su codicia, los que ceden dicen cosas que son definidamente faltas de veracidad. Dios y la verdad quedan olvidados...

Dios desea que sus siervos eviten toda especulación. Satanás puede prepararles el camino haciendo que su primera inversión resulte exitosa, pero, ¡oh! ¡cuán amargo será el resultado final! Si el cristiano profeso tiene éxito en su primera especulación, su ruina es casi segura. Se entra atropelladamente en proyectos visionarios a medida que los que los proyectan los presentan como empresas promisorias, que según ellos declaran, pagarán con creces todo dinero invertido. De esta manera hombres buenos resultan fascinados y engañados...

Los que conocen la verdad, en vez de meterse en especulaciones, consigan un empleo firme y honesto mediante el cual puedan ganar lo necesario en una forma que glorifique a Dios. Los que estimulan la sed por la especulación extinguirán de esta forma la luz que Dios ha dado para guiar rectamente sus pies. Al hacer dinero fácilmente lo gastarán en forma imprudente, y su prodigalidad llegará a ser su ruina. A fin de mantener sus hábitos de indulgencia egoísta, deberán continuar ganando dinero rápidamente. El esfuerzo por hacer dinero con rapidez suficiente para cubrir sus despilfarros, atrae a muchos al infierno del juego...

Mi oración a nuestro Padre celestial es: Señor, permite que la luz clara resplandezca. La Palabra de Dios, cuando se estudia cuidadosamente y con oración, mantiene a los hombres en un correcto equilibrio. En ella encontramos claramente definido el camino de Dios. Ninguno que escudriña con sinceridad la Palabra andará en tinieblas. Pero no podemos arrojar a un lado la luz que Dios envía y caminar al mismo tiempo en sus rayos. Para ser realmente cristianos, debemos ser cristianos en todas las cosas, revelando sus virtudes y haciendo sus obras. La verdad es nuestra salvaguardia. Implantada en el corazón por el Espíritu Santo, nos capacitará para ver claramente la diferencia entre lo que es correcto y lo que es incorrecto.—Manuscrito 26a, 1890, “Una advertencia contra la especulación financiera”.

domingo, enero 06, 2013

Pensamiento Del Día - Enero 2012

Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:31, 32.
La gran controversia que se está desarrollando en el mundo entre el Príncipe de la luz y el príncipe de las tinieblas, es más aguda hoy que en cualquier período de la historia de esta tierra. Recuerden que dondequiera se pongan en marcha planes para hacer avanzar la causa de Dios en el mundo, Satanás estará allí para contrarrestar, si fuera posible, la obra de nuestro misericordioso Padre celestial... Echará mano de toda ventaja posible que le den para controlar las mentes...

El pueblo de Dios, rescatado del fuego por Jesucristo, es consciente de su pecaminosidad y se siente humillado y avergonzado. Dios contempla y acepta este arrepentimiento, y percibe su tristeza por el pecado que no pueden eliminar ni limpiar por sí mismos. Pero a medida que oran, sus plegarias son escuchadas y por eso Satanás se mantiene cerca para resistir a Cristo. Puesto que Cristo oye sus oraciones, intercede por los santos de acuerdo con la voluntad de Dios. Regenera al pecador y escribe la palabra “perdonado” junto a sus nombres. Esto excita a Satanás a resistir. Trata de interponerse entre Cristo y el alma arrepentida y creyente. Trata de arrojar su sombra diabólica delante de esa alma para desalentarla de la fe y anular todo efecto de las palabras de Dios...

Si Satanás logra colocarse entre el alma y Jesucristo, se eclipsan el amor, la aceptación y el perdón de Cristo, y el hombre estará constantemente tratando de confeccionar un manto de justicia para cubrir su deformidad y pecado, cuando Cristo desea que acuda a El tal como es y crea en El como su Salvador personal. En su tierno amor, el Padre perdonador saca su mejor manto para vestir a su hijo que regresa...

Satanás es un enemigo vigilante e incansable que no duerme. Sabe que tiene poco tiempo y obrará hasta el fin mediante toda clase de engaño para atraer a las almas a su trampa y arruinarlas. Tengo un mensaje para Uds.: “Velad y orad, para que no entréis en tentación”. No permitan que el diablo se interponga entre Uds. y Cristo, pues de lo contrario les gustarán las cosas que son de los hombres y no de Dios. Si su fe es genuina producirá obediencia. Dios no nos ordena que hagamos algo que no podemos hacer. Otorgará fortaleza a cada alma creyente y confiada...

Alimenten el amor de Jesús en el corazón y respétense unos a otros, porque Cristo dio su vida por Uds. Toda alma es preciosa a la vista de Dios. Es algo maravilloso ser recordados y protegidos cada hora por El.—Carta 7, del 6 de enero de 1894, dirigida a la tripulación del barco Pitcairn.*

sábado, enero 05, 2013

Pensamiento Del Día - Enero 2012

Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Juan 15:26.
Es un precioso privilegio que se nos encargue la obra de Dios, y ser así sus colaboradores. El Espíritu Santo siempre conduce hacia la Palabra escrita y llama la atención a la gran norma de justicia. Recibir la honra de Dios que otorga el privilegio de testificar por la verdad es algo maravilloso...

Aquellos en cuyos corazones mora Jesús por la fe, han recibido realmente el Espíritu Santo. Cada individuo que recibe a Jesús como su Salvador personal, ciertamente recibe también el Espíritu Santo a fin de ser su Consejero, su Santificador, su Guía y su Testigo. Cuanto más estrechamente camine el creyente con Dios, más claro será su testimonio, y como resultado seguro, será más poderosa la influencia de su testimonio del amor del Salvador sobre otros y más evidencia dará de que valora la Palabra de Dios. Esta es su comida, lo que satisface su alma sedienta. Valora el privilegio de conocer la voluntad de Dios en su Palabra.

Algunas almas que pretenden ser creyentes han descuidado la Palabra de Dios y se han apartado de ella. Han menospreciado la Biblia, el maravilloso Libro guiador, el verdadero Escudriñador de todas las ideas, y pretenden tener el Espíritu para enseñarles, de manera que consideran innecesario escudriñar las Escrituras. Todos ellos están prestando oído a los sofismas de Satanás, porque el Espíritu y la Palabra armonizan, tal como lo dicen las Escrituras: “¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto es porque no les ha amanecido”... Isaías 8:20.

El Señor los ama y sus ángeles guardianes están a su lado. Si ustedes son hacedores de la Palabra obedecerán las instrucciones de Jesucristo. En nuestra propia fortaleza somos completamente débiles, pero cuando ponemos toda nuestra confianza en Jesús somos guardados por su poder, porque es plenamente capaz de guardar a toda alma en El. El peligro al cual está expuesta toda alma es muy grande.

El gran adversario de Dios y enemigo del hombre se mantiene vigilante para encontrar una oportunidad de sorprendemos con la guardia baja. Jesús nos amonesta acerca de nuestro peligro y nos advierte contra el astuto enemigo. Repetidamente coloca delante de nosotros el deber de mantenemos siempre vigilantes y en oración, a fin de no caer en tentación. Crean en Jesús. Confíen en Jesús con una fe viviente y constante, y confíen en El para que los guarde y los salve. Están asidos de Uno que es poderoso para salvarlos, y por tanto tiempo como se sometan para ser conducidos por El, para aprender de El y confiar en El, los guardará sin caída. Y si se encarga de protegerlos, es una defensa segura.—Manuscrito 1, del 5 de enero de 1894, “El Espíritu Santo armoniza con la Palabra”.