domingo, septiembre 20, 2009

¿ESTÁS LISTO PARA LA VENIDA DE JESÚS?


Jesús en su amor nos dio señales claras de su pronto regreso. Lamentablemente como pueblo estamos durmiendo y aunque se estén cumpliendo estas señales no nos damos cuenta. Muchas piensan que los que presentan estos mensajes son meros alarmistas y quizá dicen:
"Empero del día y hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino mi Padre solo." Mateo 24:36.
Esas palabras fueron pronunciadas por Cristo en la memorable conversación que tuvo con sus discípulos en el Monte de los Olivos, después de haber salido del templo por última vez. Los discípulos habían preguntado: "¿Qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?" Jesús les dio las señales, y les dijo: "Cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, a las puertas." No debe interpretarse una declaración del Salvador en forma que venga a anular otra. Aunque nadie sepa el día ni la hora de su venida, se nos exhorta y se requiere de nosotros que sepamos cuando está cerca. Se nos enseña, además, que menospreciar su aviso y negarse a averiguar cuándo su advenimiento esté cercano, será tan fatal para nosotros como lo fue para los que viviendo en días de Noé no supieron cuándo vendría el diluvio. Y la parábola del mismo capítulo que pone en contraste al siervo fiel y al malo y que señala la suerte de aquel que dice en su corazón: "Mi señor se tarda en venir," enseña cómo considerará y recompensará Cristo a los que encuentre velando y proclamando su venida, y a los que la nieguen "Velad pues," dice, y añade: "Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando su señor viniere, le hallare haciendo así." Mateo 24:3, 33, 42-51. "Y si no velares, vendré a ti como ladrón, y no sabrás en qué hora vendré a ti." Apocalipsis 3:3. *
La sierva del Señor trae un poco mas de claridad al tema. Aunque ninguno de nosotros sabemos el día ni la hora en la cual el Señor regresará es nuestro deber velar y orar para poder levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. Romanos 13:11
Pablo habla de una clase de personas para quienes la aparición del Señor vendrá sin que la hayan esperado. Como ladrón en la noche, así viene el día del Señor. Cuando los hombres estén diciendo: "Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, . . . y no escaparán." Pero agrega también, refiriéndose a los que han tomado en cuenta la amonestación del Salvador: "Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sobrecoja como ladrón; porque todos vosotros sois hijos de luz, e hijos del día; no somos de la noche, ni de las tinieblas." 1 Tesalonicenses 5:2-5. *
Como Adventistas no escondemos el hecho de que surgimos de un gran chasco, en el cual se predico que Jesús vendría en cierta fecha. El Señor permitió que esto sucediera por muchas razones entre ellas estaba el de despertar una necesidad por el pronto regreso de Jesús. Esto solamente podría suceder con un mayor entendimiento de la Biblia y de las señales combinado con el poder del Espíritu Santo. Continua diciendo la sierva del Señor,
Así quedó demostrado que las Sagradas Escrituras no autorizan a los hombres a permanecer ignorantes con respecto a la proximidad de la venida de Cristo. Pero los que no buscaban más que un pretexto para rechazar la verdad, cerraron sus oídos a esta explicación, y las palabras: "Empero del día y hora nadie sabe" seguían siendo repetidas por los atrevidos escarnecedores y hasta por los que profesaban ser ministros de Cristo. Cuando la gente se despertaba y empezaba a inquirir el camino de la salvación, los maestros en religión se interponían entre ellos y la verdad, tratando de tranquilizar sus temores con falsas interpretaciones de la Palabra de Dios. Los atalayas infieles colaboraban en la obra del gran engañador, clamando: Paz, paz, cuando Dios no había hablado de paz. Como los fariseos en tiempo de Cristo, muchos se negaban a entrar en el reino de los cielos, e impedían a los que querían entrar. La sangre de esas almas será demandada de sus manos.*
Cumpliéronse así las palabras de la profecía que decían: "En los postrimeros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación." 2 Pedro 3:3, 4. Muchos que profesaban amar al Salvador declaraban que no se oponían a la doctrina del segundo advenimiento, sino tan sólo a que se le fijara una fecha. Pero el ojo escrutador de Dios leía en sus corazones. En realidad lo que había era que no querían oír decir que Cristo estaba por venir para juzgar al mundo en justicia. Habían sido siervos infieles, sus obras no hubieran podido soportar la inspección del Dios que escudriña los corazones, y temían comparecer ante su Señor. Como los judíos en tiempo del primer advenimiento de Cristo, no estaban preparados para dar la bienvenida a Jesús. No sólo se negaban a escuchar los claros argumentos de la Biblia, sino que ridiculizaban a los que esperaban al Señor. Satanás y sus ángeles se regocijaban de esto y arrojaban a la cara de Cristo y de sus santos ángeles la afrenta de que los que profesaban ser su pueblo le amaban tan poco que ni deseaban su aparición. *
La Biblia es clara cuando nos dice:
Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Hebreos 10:37
Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. Romanos 13:11
Examinemos nuestras vidas. ¿Cuán deseosos realmente estamos de que el Señor venga? Muchos podrán decir que El Señor ha retrasado su promesa, que aún falta mucho para que el Señor venga. Aun podrán ir a las escrituras para recalcar cuantas cosas aun deben suceder antes de su regreso. Pero el Señor escudriña sus corazones y demandará la sangre de todos aquellos que desanimaron y ridiculizaron la predicación del pronto regreso de Cristo. El apóstol Pedro nos dice
….¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! 2 Pedro 3:10-12
Pidamos que el Santo Espíritu de Dios trabaje en nosotros y nos despierte a la realidad de nuestros tiempos. Los eventos se pueden desatar en varios años o en varios días. Lo terrible de todo será que la lluvia tardía se empezará a derramar y muchos oidores de la palabra no nos daremos cuenta por estar distraídos pensando que no debemos apresurar la venida de Jesús.

De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. Mateo 24:32, 33


¡EL SEÑOR VIENE PRONTO, AMEN SI VEN SEÑOR JESÚS!



* El Conflicto De Los Siglos, “Un Gran Despertar religiosos”, Elena G. de White

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