miércoles, abril 14, 2010

Tuve La Oportunidad Pero No La Aproveché (El Rey Ezequías)

Y Ezequías había dicho a Isaías: ¿Qué señal tendré de que Jehová me sanará, y que subiré a la casa de Jehová al tercer día? Respondió Isaías: Esta señal tendrás de Jehová, de que hará Jehová esto que ha dicho: ¿Avanzará la sombra diez grados, o retrocederá diez grados? Y Ezequías respondió: Fácil cosa es que la sombra decline diez grados; pero no que la sombra vuelva atrás diez grados. Entonces el profeta Isaías clamó a Jehová; e hizo volver la sombra por los grados que había descendido en el reloj de Acaz, diez grados atrás. 2 Reyes 20:8-11.
Como mencione anteriormente, esta fue una gran señal de parte de Dios. En aquel entonces no había registros como los hay hoy pero si había astrónomos que notaban los cambios y las variaciones en los astros.
En aquel tiempo Merodac-baladán hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió mensajeros con cartas y presentes a Ezequías, porque había oído que Ezequías había caído enfermo. 2 Reyes 20:12.
El Rey de Babilona quedo admirado por no solo por el hecho de que el rey Ezequías había sanado sino también por la señal gran señal que Dios realizó.


En los valles fértiles del Tigris y del Eufrates moraba una raza antigua que, aunque se hallaba entonces sujeta a Asiria, estaba destinada a gobernar al mundo. Entre ese pueblo había hombres sabios que dedicaban mucha atención al estudio de la astronomía; y cuando notaron que la sombra del cuadrante había retrocedido diez grados, se maravillaron en gran manera. Su rey, Merodach-baladán, al saber que ese milagro se había realizado como señal para el rey de Judá de que el Dios del cielo le concedía una prolongación de vida, envió embajadores a Ezequías para felicitarle por su restablecimiento, y para aprender, si era posible, algo más acerca del Dios que podía realizar un prodigio tan grande. *
El Señor utilizo un gran señal en la tierra para despertar la curiosidad de estos hombres y que de esa forma aprendiesen acerca de Él.


La visita de esos mensajeros de un gobernante lejano dió a Ezequías oportunidad de ensalzar al Dios viviente. ¡Cuán fácil le habría resultado hablarles de Dios, sustentador de todo lo creado, mediante cuyo favor se le había perdonado la vida cuando había desaparecido toda otra esperanza! ¡Qué portentosas transformaciones podrían haberse realizado si esos investigadores de la verdad provenientes de las llanuras de Caldea se hubiesen visto inducidos a reconocer la soberanía suprema del Dios viviente! *
Esta es una amonestación para nosotros también. El mundo clama paz aun en medio de las grandes señales en la tierra que anuncia el fin de todo. Los terremotos son un anuncio que pronto esta tierra será destruida y nos da una oportunidad de advertir a aquellos acerca de la venida de Jesús.

Pero no lo estamos haciendo. Seguimos lo que el mundo dice y no velamos y oramos. El mundo ve al pueblo de Dios durmiendo y en vez de aprender estas grandes verdades, en vez de escuchar la voz fuerte del mensaje del tercer ángel encuentra satisfacción, indiferencia, apatía.

Téngalo por seguro. ¡El mensaje del tercer ángel se predicara con poder! ¡El Señor vendrá pronto! La pregunta es, ¿de qué lado estarás tu?

 


¡EL SEÑOR VIENE PRONTO, AMEN, SI, VEN SEÑOR JESÚS!


 
Profetas Y Reyes, “Los Embajadores De Babilonia”, Elena G. de White

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